Study Abroad: lo que no logramos transmitir en la lucha contra el COVID-19

Study Abroad
Mapa de los Centros de Control y Prevención de Enfermedades que muestra las tasas de transmisión comunitaria del coronavirus.

Los programas de Study Abroad en Madrid frente a la ¿n? ola

En fechas recientes, el CDC (Centers for Disease Control and Prevention) y el Departamento de Estado han pasado a España a nivel cuatro en sus recomendaciones de viaje para los ciudadanos de los Estados Unidos. Este nivel cuatro implica la recomendación de no viajar a España. En el mes de junio, los mismos estamentos habían decidido rebajar, en un grado, y pasar a España del nivel cuatro con el que comenzamos el año al nivel tres.

Es decir, en junio, pasamos del "No viajar a España debido a COVID-19" con el que iniciamos dos mil veintiuno a "Reconsiderar el viaje a España debido a COVID-19" Apenas treinta días mas tarde, la administración estadunidense nos ha vuelto a colocar en la casilla de salida.

Desde la perspectiva de un viajero español, esta reclasificación no tiene mayor importancia a la hora de reconsiderar el destino de su viaje. Son pocos o muy pocos los viajeros que conocen que, al igual que los Estados Unidos, la administración española a través de su Ministerio de Asuntos Exteriores, realiza sistemáticamente recomendaciones de viaje.

En el caso de los Estados Unidos, el cambio de una clasificación a otra tiene un efecto inmediato ya que afecta directamente al denso entramado que presenta el sector asegurador en ese país, así como a las peculiaridades del derecho anglosajón. Los programas de Study Abroad y la internacionalización de la educación superior, no son ajenos a estas variaciones.

Mala comunicación en escenarios líquidos: la tormenta perfecta.

Si el COVID-19 nos ha demostrado algo es su facilidad para desbaratar los más "sesudos planes" diseñados desde despachos y gabinetes. En el caso español, también ha servido para mostrar nuestra perseverancia en comunicar y trasladar al exterior discursos y conflictos internos.

Tensiones políticas, cruce de intereses, "banderías" y similares, parecen impedir la confección de un discurso medianamente homogéneo que ponga en valor los esfuerzos que toda la sociedad y las administraciones están/estamos haciendo. Estamos lejos de buscar, encontrar o proporcionar al resto del mundo, una foto que, aún sabiendo que no puede ser "fija" -por la propia naturaleza de la pandemia- al menos logre no ser borrosa.

Como en otros momentos de nuestro pasado histórico, ponemos más empeño en trasladar cuitas internas -en muchos casos incomprensibles para los no españoles- que en evitar dañar la imagen exterior de España, una imagen que los programas de Study Abroad convierten en combustible esencial para ellos.

Una tormenta perfecta que, sin duda, influye en los cambios de percepción de España como un país "seguro" frente al COVID-19 (o al menos tan seguro como otros). Alemania o Francia, con peores datos de vacunación mantienen para el Departamento de Estado y los CDC un nivel de recomendación dos y tres respectivamente.

Transmitamos en positivo

Diariamente escuchamos o leemos referencias al daño que esta nueva situación pandémica le causa al turismo, nuestra principal industria. Más raro es escuchar alguna referencia a sectores tan importantes como el de la enseñanza del español como lengua extranjera, los programas de Study Abroad y, en general, la educación internacional.

Tomar consciencia de los daños económicos, sociales y de pérdida de posiciones en el ámbito de la captación de talento en el mercado internacional, entre otras cuestiones, son los elementos que tendríamos que valorar y tener en cuenta antes de confeccionar discursos que, en un mundo interconectado, van a tener repercusión sobre un sector tan delicado.

España: un destino seguro para los programas de Study Abroad

Vayamos a los datos que nos muestran que somos un destino seguro -ni más ni menos que otros países de nuestro entorno- para los programas de estudio en el exterior y los programas de Study Abroad.

Vacunación

A fecha del veintiocho de julio de 2021, el 56,03% (26.694.887 de personas) de la población española presenta una pauta de vacunación completa mientras que el 66,6% (31.592.444 de personas) cuenta con una dosis.

Por rangos de edad, el 87,4% de la población mayor de cuarenta años ya cuenta con la pauta completa. Esta cifra asciende hasta el 92,2% de la población mayor de cuarenta años que cuenta con, al menos, una dosis.

Si nos fijamos en los grupos más jóvenes, el 44,6% del grupo de edad entre los veinte a los veintinueve años, ya han recibido una dosis de la vacuna. Un porcentaje que ciertamente baja hasta el 10,6% si tomamos como referencia al grupo de entre doce y diecinueve años.

Presión hospitalaria

Lejos de ser perfecto, el sistema sanitario español, público y privado, es, sin duda, robusto y, como todo, mejorable. La fuerte campaña de vacunación, centrada en grupos de riesgo, explica en parte la baja ocupación, en comparación con otros momentos, de las camas hospitalarias ocupadas por enfermos COVID. A fecha de veintinueve de julio, las camas hospitalarias ocupadas por pacientes COVID asciende al 8,14% del total.

Incidencia acumulada

Sin duda, la incidencia acumulada tiene una mayor expresión en las cohortes de edad que van desde los doce a los diecinueve y desde los diecinueve a los veintinueve años. Siendo datos aparatosos, sin duda no tienen un reflejo ni en la presión hospitalaria ni en el índice de letalidad que presenta la enfermedad.

Normas sociales y protocolos

Si observamos detenidamente las curvas de la evolución de la pandemia, podemos fácilmente descubrir que el repunte se acerca en el tiempo con la finalización del periodo lectivo y con la consiguiente mayor capacidad de socialización por parte de las cohortes ya mencionadas.

Sin duda, todo parece indicar que lejos de los desastres que algunas voces/medios aventuraban, los protocolos de actuación y de seguridad, el mantenimiento de las distancias de seguridad y las normas de salubridad pública han funcionado y los agentes (universidades, escuelas, etc.) las han aplicado correctamente. La correlación en el tiempo, de los repuntes entre las cohortes mencionadas y la finalización de los periodos lectivos, así lo demuestran.

En resumen: el ritmo de vacunación, la robustez de nuestro sistema sanitario -en relación a la atención de las cohortes de edad más afectadas actualmente- y el cumplimiento más que razonable de los protocolos de actuación por parte de la sociedad y de las instituciones involucradas en los programas de Study Abroad y de estudios en general, tendrían que ser los principales argumentos a utilizar sustituyendo a las discusiones internas

Autor: Pedro Carreras López

 

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