Vivir en Carabanchel

Vivir en Carabanchel
Foto: MadridEasy

Descubriendo lo desconocido: Vivir en Carabanchel

Habitualmente las grandes ciudades están llenas de barrios que son los grandes desconocidos. Una ciudad tan grande como Madrid no podría ser una excepción. Son ciudades vivas que guardan en su interior diferentes maneras de vivir, diferentes barrios que, según pasa el tiempo, se van poniendo de moda o van convirtiéndose en zonas atractivas para todas aquellas personas que no son de Madrid.

No hace mucho tiempo que los barrios de Chueca o el de Malasaña eran localizaciones en las que no quería vivir nadie. Ni los madrileños ni los foráneos consideraban establecer allí su residencia.

Con el paso del tiempo, estos dos barrios son dos de las zonas que más demandan los estudiantes internacionales que asumen vivir en espacios diminutos y pagar unos altísimos precios de alquiler a cambio de vivir en esos barrios. La falta de información explica que no sepan que de la plaza de Oporto, en pleno barrio «carabanchelero» de Opañel, a Malasaña tan sólo se tardan veinte minutos en transporte público. Un pequeño viaje en Metro en su línea cinco que no implica tener que realizar ningún transbordo o cambiar de tren o vagón. Y si te cansas, también puedes hacer una parada en la Latina que la tienes a quince minutos.

Vivir en Carabanchel: maneras de vivir

Ya vimos, en una entrada anterior, como Carabanchel se estaba convirtiendo en uno de los centros neurálgicos para estudiar diseño gráfico en Madrid y también otro tipo de diseño y actividades artísticas. Nombres como los de José Luis Serzo, Miki Leal, Patricia Mateo o Laura Lío, han elegido ese distrito para desarrollar su trabajo. Otras zonas de Carabanchel también están de moda como lo demuestra la cantidad de personas que buscan pisos de alquiler en el PAU de Carabanchel y en zonas aledañas.

Además de los anteriores polos de atracción, muy concentrados en el barrio de San Isidro y en el barrio de Cuatro Vientos -del colindante distrito de Latina-, el distrito, compuesto por varios barrios, también tiene en su interior pequeños secretos que ameritan un paseo para descubrirlos. Aquí te dejamos algunos.

Los jardines de los palacios de la finca de Vista Alegre

Estamos hablando de un conjunto de edificios y jardines declarados bien de interés cultural en 2018. Primero fueron propiedad de María Cristina de Borbón y desde 1859 del marqués de Salamanca. En 1886 pasó al Estado.

El complejo cuenta con dos edificios principales -el palacio viejo y el palacio nuevo-. Tienen alrededor otras estancias, preciosos jardines, un parterre, un cedro de extraordinario tamaño, una ría y una cascada. Su existencia se debe a que Carabanchel se convirtió durante los siglos XVIII y XIX en uno de los lugares favoritos de la aristocracia y burguesía madrileña para establecer quintas de descanso.

El Carabanchel modernista: la Colonia de la Prensa

A menos de 30 minutos de la Plaza Mayor nos podemos sumergir en el universo modernista que se dio en el Madrid del siglo XIX. Entre casas comunes se mantiene la entrada a la Colonia de la Prensa, una zona ideada a principios del siglo XX para el descanso del gremio periodístico. Varios chalés u hotelitos modernistas se alternan con edificios de vecindad sencillos. Las calles llevan nombres de míticos diarios conservadores, como La Época o El Siglo Futuro, puestos por el Ayuntamiento de Madrid tras la anexión del pueblo a la capital.

La ermita mudéjar de Santa María la Antigua

Pues si, el distrito también cuenta con vestigios arqueológicos como esta «coleta» ermita del siglo trece. Es la iglesia más antigua de Madrid y la construcción completa conservada más vieja de Madrid. En este templo dice la tradición que iba a rezar San Isidro Labrador, y que en él realizó alguno de sus milagros. Pegado a sus muros se halla el antiguo cementerio de Carabanchel Bajo, del que la ermita es capilla.

La ermita está situada sobre los restos de una colosal villa romana, o incluso anterior, que incomprensiblemente sigue sepultada pese a que su descubrimiento se anunció a principios del siglo XIX. El mosaico de las Cuatro Estaciones, o de Carabanchel, hoy en el Museo de los Orígenes de Madrid o de San Isidro, fue el principal tesoro rescatado.

Este breve bosquejo de algunos de los lugares emblemáticos de Carabanchel se debería de completar con las características de sus habitantes, sus gentes, sus costumbres, en fin, con todo aquello que significa vivir en Carabanchel. Pero eso, de momento, lo dejaremos para otra ocasión.

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